Debido a la Crisis económica y al índice de desempleo que sufre nuestro país mucho padres y estudiantes se preguntan:

¿Para qué ir a la universidad?

Lo cierto es que actualmente existe un porcentaje muy elevado de personas en paro con una titulación universitaria y cierto es que aunque un título universitario no asegura un puesto de trabajo, son los universitarios, los que registran el menor índice de desempleo.


Por otra parte, los puestos de trabajo a los que puede optar un titulado universitario son, mayoritariamente mejor remunerados que los puestos que no requieren cualificación universitaria. Un mejor sueldo y condiciones laborales más estables facilitarán sin duda una mejor calidad de vida para ti y para tu futuro.

Independientemente de tus opciones laborales al terminar, la enseñanza universitaria ocupa una etapa de la vida en la que conocerás a multitud de personas y profesionales con intereses e inquietudes comunes a las tuyas. Te ofrece la oportunidad de estudiar durante determinados periodos en países extranjeros, aprender nuevos idiomas y conocer nuevas culturas.

Ir a la universidad es sin duda una gran experiencia personal, intelectual y profesional, pero no debes olvidar que ningún grado universitario es fácil. Todos requieren una gran dedicación y fuerza de voluntad para poder superar los exámenes. Antes de decidir lo que vas a estudiar, asegúrate de que realmente te apasiona.

Una vez terminados los estudios y con el Titulo de Graduado Universitario, puedes continuar tus estudios de Master que ocupan un nivel de formación superior. Esta es la vía que deberás seguir si tu objetivo es realizar los estudios de doctorado y obtener el Título de Doctor.